Ensalada tibia ‘Pink Moon’

Ensalada de remolacha y feta Pink Moon

Ensalada de remolacha y feta Pink Moon

La remolacha y el queso feta son la base de esta ensalada tibia, sana  y rápida de preparar.  Recomiendo cocinarla escuchando ‘Pink Moon’ (1972), un delicioso y breve disco (28 minutos) del infravalorado Nick Drake.

Canciones desnudas y austeras de un tipo solitario encerrado en el estudio de grabación con su voz y su guitarra (aunque también se aprecia algún arreglo de piano). Once canciones auténticas, honestas y melancólicas. Como nuestro plato de hoy, este disco sabe mejor las noches de insomnio y de otoño:

  •  2 remolachas cocidas (Si las cueces tú, recuerda cocerlas con piel, en agua con sal y de una a dos horas, según el tamaño de las piezas)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 chorro de vino oloroso de Jerez  (opcional o sustituible por otros vinos de Jerez o blancos)
  • 1 queso feta
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto
  • Ralladura de naranja (opcional)

Nick Drake - Pink Moon (1972)

Con la serenidad que impone ‘Pink Moon’, picar finos los ajos y las cebollas. Pochar con un poco de aceite a fuego lento. Mientras, cortar las remolachas y el queso feta en dados regulares. Cuando la cebolla empiece a verse transparente añadir un chorro de oloroso de Jerez, remover y un minuto más tarde añadir la remolacha.  Mezclar toda la preparación 2 o 3 minutos más. Incorporar los dados de feta y remover un minuto hasta que adquieran el tinte rosa de la remolacha.

Retirar del fuego y servir en un cuenco. Salpimentar y añadir un poco de piel de naranja rallada.

Instrucciones para comer la ensalada tibia ‘Pink Moon’ correctamente:

  1. Abandonarse a la melancolía y la tristeza.
  2. Volver a poner ‘Pink Moon’ desde el principio
  3. Llorar unos segundos mientras se enfría un poco el plato
  4. Degustar (preferiblemente en la soledad y el desarraigo de un ostracismo involuntario)

Aviso para hipocondríacos: Algunas personas carecemos de una enzima que metaboliza en el intestino un pigmento natural de la remolacha, Eliminamos ese tinte con la orina y las heces, que adquieren un singular color rojizo/rosado, dando respuesta a una de las grandes incógnitas del rock patrio.

Por eso, una vez hecha la digestión, dirigirse con decisión a castigar la porcelana bailando al ritmo de este escatológico himno de Siniestro Total, tornando así la tristeza en irracional euforia. Que aunque sea Semana Santa estamos en la alegre primavera, redios!

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