Sopa Rory Gallagher

Sopa de cerveza Guinness

Domingo. Te despiertas más cerca del ocaso que del amanecer. Descubres un cuerpo desnudo e inerte en la cama. No es el tuyo. La resaca es descomunal, pero tienes hambre. Vas a la nevera y la encuentras vacía. Recuerdas entonces que antes de pasar por el mercado paraste en el bar a tomar una caña rápida al mediodía y ya no volviste hasta que cerraste los antros.

En tu barrio no hay nada abierto. Ni tiendas ni bares. Haces inventario: Pan duro, cerveza negra, ajo, diversos tetrabrick, algunos frutos secos y varias mierdas fósiles en la despensa. Cerveza y pan, pan y cerveza. Comida básica, ancestral, de subsistencia. Tu resaca es de cerveza y whiskey. Tu cabeza viaja a Irlanda, a la Irlanda pobre de las novelas. Recuerdas algunas noches épicas en Dublín, en Temple Bar. La culpabilidad te taladra el cerebro, como punteos de Rory Gallagher, el músico irlandés más borracho de la historia (con permiso de todos los demás). Pero tienes hambre, y quieres algo rico, con sabor. No eres capaz de hablar y posiblemente no vuelvas a tener una erección nunca más, pero ya has trazado un plan gastronómico… Sigue leyendo

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Crema de lombarda para el fin del mundo

Crema de Lombarda y castañas

Llevo más de dos meses sin publicar recetas. No estaba de humor. Una mala racha la tiene cualquiera. De hecho me había buscado un bonito lugar para observar el Apocalipsis con un cargamento de palomitas y litronas de cerveza. Aunque la profecía maya falló, yo seguía esperando que el mundo reventara.

En medio de esta ofuscación, ha venido a salvarme la tele, por primera vez en la vida, con su mensaje de Navidad. Me han hecho recordar a Herodes y su eficiente método de control de natalidad. Ese pensamiento me ha traído a la memoria a un fotoperiodista alemán con nombre de escritor que conocí en Brasil en 2007, concretamente en la ciudad de Blumenau durante su Oktoberfest, según dicen el segundo más importante del mundo tras Munich. Sigue leyendo

Sopa azteca a go-go

Sopa Azteca a go go

Este otoño quiero darle duro a las sopas. Pero sopas contundentes, con buenos acordes, de esos que abrigan en las noches de frío y animan a la juerga nocturna entre semana. Como tenía a mano un buen puñado de tomates maduros, he optado por hacer una Sopa Azteca. Se trata de una receta típica de México con ingredientes más que habituales de su cocina, aunque con alguna variación adaptada a las despensas europeas.

Como sabéis el efecto que tiene el otoño en mis maltratadas neuronas y hormonas, podéis imaginar que necesitaba preparar este guiso con una banda bien marchosa, que me pusiera las pilas. Lost Acapulco era la mejor opción. Uno de los mejores grupos mexicanos de la actualidad, con un surf rock instrumental que se te queda en el paladar durante horas, como esta sopa.  Sigue leyendo

Sopa de ajo antisocial de navidad

Sopa de ajo

¿Qué tal las navidades? ¿Bien o en familia? ¿Echabas de menos una receta navideña en este blog? Si la respuesta es afirmativa es que no te has enterado del palo que vamos. Actitud de rocanrol hasta en las fechas más entrañables (entrañables, de entrañas)

En esta época de despilfarro consumista, de comidas y cenas de difícil digestión, de conversaciones hipócritas y optimismo imbécil, un servidor se encierra en su bunker a base de ajo y agua (a joderse y aguantarse). Mientras todos engordan dejo los diez kilos de más de todo un año de excesos. Después de casi dos semanas encerrado mamando esta sopa de ajo y vino de garrafa, creo que he alcanzado la claridad mental de Travis Bickle, el protagonista de Taxi Driver. Sigue leyendo

Crema de zanahorias y puerros

Crema de Zanahorias y Puerros

Crema de Zanahorias y Puerros

Me encantan las sopas y cremas. Especialmente esas que reconfortan calientes en invierno y que refrescan frías en verano. La otra noche preparé esta crema de zanahorias y puerros que viene de perlas en verano para ir a broncearse a la playa, aunque es perfecta para cualquier estación del año, además de llenar la mesa de color.

 Pensando en qué disco pinchar mientras preparaba la receta, recordé que de adolescente escuchaba un programa de radio, la Emisión Pirata, cuyo locutor tenía cierta tendencia a llamar ‘zanahorio’ a Axl Rose, cantante de Guns N’ Roses. Nunca me he podido quitar de la cabeza esa imagen. Cada vez que escucho o leo algo de esta banda de los 90’ me imagino a su frontman, como una alegre hortaliza cometiendo sus insensateces habituales. Además, estos días ando un poco de mala leche, razón por la que me quedo con el disco Appetite for Destruction (1987), que es perfecto para escuchar en frío o en caliente.

La partitura (para cinco o seis músicos):

  • Una nuez grande de mantequilla
  • 2 puerros (la parte blanca)
  • 1 kilo de zanahorias
  • El jugo de una naranja
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro molidas
  • 1.250 ml. (5 vasos) de caldo vegetal
  • 1 yogurt tipo griego
  • Sal y pimienta
  • Cilantro fresco
  • Comino molido (opcional)

Trocear los puerros y las zanahorias. Derretir la mantequilla en una cazuela. Añadir los vegetales y mezclar. Tapar la cazuela y cocer a fuego lento unos diez minutos o hasta que las hortalizas empiecen a ablandarse.

Incorporar el cilantro molido y mezclar. Añadir el caldo, la sal y la pimienta. Llevar a ebullición a fuego medio, tapar y dejar cocer unos 20 minutos. Las zanahoria y los puerros deben quedar tiernos.

Dejar reposar hasta que se enfríe. Verter el zumo de la naranja y triturar todo con una batidora o robot de cocina hasta conseguir una textura fina y cremosa. Añadir medio yogurt y remover la sopa.

Si se quiere fría, guardar varias horas en la nevera. Para tomarla en caliente basta con calentarla a fuego lento sin dejar que hierva.

En el momento de servir, decorar cada cuenco con una cucharada de yogurt y cilantro fresco al gusto. El comino también le va bien a esta crema, y se puede añadir una pizca.

Appetite for Destruction (1987)Del Appetite for Destruction se pueden contar muchas historias, pero las mejores ya las contó Ivar Muñoz-Rojas en la revista Rolling Stone.

Es un disco sucio, salvaje y redondo, de los que se oyen en el mismo orden siempre. Está cargado de sexo, drogas, alcohol, violencia… puro rocanrol. Supuso un soplo de aire fresco en una década, la de los 80’, en la que todo sonaba excesivamente manufacturado, y abría la puerta al éxito del grunge que llegó poco después. Igual no soy objetivo porque este es un álbum que lleva años en mi Top10 y no va a ser fácil sacarlo de ahí

Hay tres melocotonazos que todo el mundo nombra como los mejores del Appetite. Son: Welcome to the jungle (que abre de manera explosiva), Paradise City  y Sweet Child o`mine, que suena hasta en los pubs de zombis.

Appetite for destruction - portada censuradaEn mi caso, no me canso de escuchar Rocket Queen, Mr. Browstone, Anything goes y, en menor medida, My Michelle.

Llegados a este punto, si estás tan cabreado como yo y tienes ‘apetito por destruir’, sigue las siguientes instrucciones:

  1.  Pon Welcome to the jungle a volumen alto
  2. Defenestra la crema de zanahorias en un cuenco de porcelana hortera
  3. Mastica guindillas frescas y crudas hasta que llegue la policía a detenerte.
  4. Intenta mantener la calma y que no se te ocurra frotar guindillas por los ojos de los representantes de la autoridad

¡Salud y gazpacho!