Aguja marinada en morfina

aguja marinada en soja y jengibre

No sé vosotros, pero yo acabo de cerrar el mes de julio más difícil de los últimos tiempos. Ha sido el colofón a un año con el agua al cuello. Aunque ya todo parece tomar un color más amable, hubo días en los que me planteaba abandonarme y buscar consuelo y anestesia en algún potente opiáceo. Como uno es un hedonista incorregible opté por cambiar la aguja de la jeringa por la del Mar Mediterráneo y la morfina analgésica por la sonora.

Pero como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. Primero la receta y sus ingredientes. Luego hablaremos de ‘Cure for pain’, el disco para acompañar la elaboración de este plato sanador.

La partitura:

  • 300 gr. de aguja o pez espada
  • 1/2 limón
  • raíz de jengibre rayada
  • 1/2 vaso de salsa de soja japonesa
  • Un chorro de mirin (se puede sustituir por Jerez seco)
  • Un chorro de vinagre de arroz
  • 1 cucharadita azúcar moreno
  • escamas de sal negra

Cortar la aguja en finas láminas. Eliminar la piel si la hubiera. Reservar en un recipiente de cristal o de plástico. Nunca metálico. Mezclar en un cuenco la piel rayada de medio limón, su jugo, jengibre fresco rayado al gusto (no pasarse), la salsa de soja, el mirin, el vinagre de arroz y el azúcar. Mezclar removiendo con una cuchara.

Cubrir la aguja con la mezcla y dejar marinando en la nevera bien tapado. Unos 20 o 30 minutos deberían ser suficientes. Mientras, bebe vino blanco a oscuras en el sofá.

Escurrir el pescado y servir con escamas de sal negra por encima y, si apetece, regar discretamente con un chorro de buen aceite de oliva virgen extra. Y a disfrutar de esta receta de influencia japonesa.

Como este plato es una cura para el dolor, propongo que lo comas en solitario, o a las malas, con alguien que no hable demasiado.

morphine-cure-for-pain-1993Si las cosas están hechas con corrección, habrás dado al play al disco ‘Cure de pain’ (1993), de Morphine, mientras elaborabas la receta. Si nunca has escuchado a esta atípica banda de low rock injustamente olvidada, enseguida te harás las siguientes preguntas: ¿Dónde carajo está la guitarra? ¿Cómo va a funcionar esto sin guitarra? Pues suena de lujo. Envuelve, atrapa y deja un poso de melancolía. De hecho, sus canciones menos brillantes son las pocas que incluyen líneas de guitarra.

El saxo coquetea con el blues y el jazz, pero con la actitud provocadora del rocanrol. El bajo, de dos cuerdas, marca bases rítmicas entre el funk y el rock. El disco es una delicia. De esos que están tan bien hechos que siempre gusta escuchar en orden. Bueno, si te saltas la prescindible In spite of me.

Destacan por su arrolladora contundencia I’m free now, Thursday, Cure for pain o Buena. También están entre mis preferidas All wrong y Candy.

Salud y rocanrol

Anuncios

One thought on “Aguja marinada en morfina

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s