Revuelto de Madrás al sitar

Revuelto al estilo de Madrás

Revuelto al estilo de Madrás

Llevo unos días de descanso abrazando con intensidad el estilo de vida del koala: dormir, comer, beber, dormir… y el cuerpo me pide recetas fáciles y rápidas.
Por eso me voy a lanzar con un plato indio rápido, fácil y sorprendente: Un revuelto al estilo de Madrás. Y como las vacaciones me piden música instrumental, nada mejor que acompañarlo de  una recopilación de Ravi Shankar, el maestro del sitar y uno de los mejores músicos hindúes de todos los tiempos.

Ingredientes para 3/4 personas:

  • 6 huevos (aproximadamente)
  • 1 guindilla roja fresca
  • 1 cebolla mediana/grande picada finamente (si es roja, mejor)
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharadita de garam masala
  • Un poco de aceite de oliva virgen extra
  • 1 tomate
  • Un manojo de cilantro fresco
  • Sal y pimienta

La preRaviShankarparación no puede ser más fácil: Batir ligeramente los huevos y salpimentar. Rehogar la cebolla en aceite de oliva con el garam masala y el jengibre durante unos cinco minutos. Añadir tomate en dados y la guindilla picada finamente (2 min). Incorporar huevos y dejar cuajar pero no del todo. Servir con cilantro fresco por encima.

Sobre la música de Ravi Shankar, además de fascinarme el sitar, uno de mis instrumentos fetiche, me gana con su conexión rockera. Shankar fue introducido en occidente de la mano de George Harrison, de The Beatles, quien admiraba los sonidos metálicos del sitar. Esto le permitió ser conocido tanto en la escena mainstream como en la underground de la década de los 60’, llegando a ser uno de los músicos que se ganó una plaza en el legendario Woodstock 69.
Una buena aproximación al talento de Ravi Shankar puede ser este The very best of, publicado por la discográfica EMI. Al margen de esta recopilación te animo a investigar en una de las discografías más extensas de la historia, tanto en discos propios como en bandas sonoras de muchos de los clásicos de Bollywood.

Salud y rocanrol

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Atún crocante

Atún Crocante

Atún Crocante

El atún crocante es uno de mis platos favoritos. Es fácil, rápido, delicioso y siempre sorprende a las visitas. Se trata de un plato japonés, de aires femeninos, con ingredientes que se presentan prácticamente desnudos al comensal. Por eso a mi me gusta prepararlo escuchando a esa banda de mujeres niponas que hacen un rocanrol salvaje y divertido como The 5.6.7.8s. Sí, sí son esas que se tocan un temazo descalzas y de amarillo en Kill Bill, la película de Quentin Tarantino. Sigue leyendo

Improvisación de codornices picantes al Jerez

Codornices Picantes al Jerez

Codornices Picantes al Jerez

Hace unos días encontré en un mercado unas codornices frescas, con buen aspecto, bien de precio y ya limpias. Compré cuatro sin saber bien que iba a hacer con ellas. Nunca las había preparado antes. Miré varias recetas en libros que tengo en casa, leí varias propuestas en webs gastronómicas, y finalmente decido improvisar basándome en varias opciones que me gustaron sin llegar a convencerme.

Para la improvisación nada mejor que el jazz. Como los reyes actuales del free-jazz son los escandinavos Atomic, pincho su disco más ‘veraniego’: The Bikini Tapes (2005). Tres discos de sesiones cargadas de improvisación en directo en una gira por Noruega en 2004. Sigue leyendo

Crema de zanahorias y puerros

Crema de Zanahorias y Puerros

Crema de Zanahorias y Puerros

Me encantan las sopas y cremas. Especialmente esas que reconfortan calientes en invierno y que refrescan frías en verano. La otra noche preparé esta crema de zanahorias y puerros que viene de perlas en verano para ir a broncearse a la playa, aunque es perfecta para cualquier estación del año, además de llenar la mesa de color.

 Pensando en qué disco pinchar mientras preparaba la receta, recordé que de adolescente escuchaba un programa de radio, la Emisión Pirata, cuyo locutor tenía cierta tendencia a llamar ‘zanahorio’ a Axl Rose, cantante de Guns N’ Roses. Nunca me he podido quitar de la cabeza esa imagen. Cada vez que escucho o leo algo de esta banda de los 90’ me imagino a su frontman, como una alegre hortaliza cometiendo sus insensateces habituales. Además, estos días ando un poco de mala leche, razón por la que me quedo con el disco Appetite for Destruction (1987), que es perfecto para escuchar en frío o en caliente.

La partitura (para cinco o seis músicos):

  • Una nuez grande de mantequilla
  • 2 puerros (la parte blanca)
  • 1 kilo de zanahorias
  • El jugo de una naranja
  • 1 cucharadita de semillas de cilantro molidas
  • 1.250 ml. (5 vasos) de caldo vegetal
  • 1 yogurt tipo griego
  • Sal y pimienta
  • Cilantro fresco
  • Comino molido (opcional)

Trocear los puerros y las zanahorias. Derretir la mantequilla en una cazuela. Añadir los vegetales y mezclar. Tapar la cazuela y cocer a fuego lento unos diez minutos o hasta que las hortalizas empiecen a ablandarse.

Incorporar el cilantro molido y mezclar. Añadir el caldo, la sal y la pimienta. Llevar a ebullición a fuego medio, tapar y dejar cocer unos 20 minutos. Las zanahoria y los puerros deben quedar tiernos.

Dejar reposar hasta que se enfríe. Verter el zumo de la naranja y triturar todo con una batidora o robot de cocina hasta conseguir una textura fina y cremosa. Añadir medio yogurt y remover la sopa.

Si se quiere fría, guardar varias horas en la nevera. Para tomarla en caliente basta con calentarla a fuego lento sin dejar que hierva.

En el momento de servir, decorar cada cuenco con una cucharada de yogurt y cilantro fresco al gusto. El comino también le va bien a esta crema, y se puede añadir una pizca.

Appetite for Destruction (1987)Del Appetite for Destruction se pueden contar muchas historias, pero las mejores ya las contó Ivar Muñoz-Rojas en la revista Rolling Stone.

Es un disco sucio, salvaje y redondo, de los que se oyen en el mismo orden siempre. Está cargado de sexo, drogas, alcohol, violencia… puro rocanrol. Supuso un soplo de aire fresco en una década, la de los 80’, en la que todo sonaba excesivamente manufacturado, y abría la puerta al éxito del grunge que llegó poco después. Igual no soy objetivo porque este es un álbum que lleva años en mi Top10 y no va a ser fácil sacarlo de ahí

Hay tres melocotonazos que todo el mundo nombra como los mejores del Appetite. Son: Welcome to the jungle (que abre de manera explosiva), Paradise City  y Sweet Child o`mine, que suena hasta en los pubs de zombis.

Appetite for destruction - portada censuradaEn mi caso, no me canso de escuchar Rocket Queen, Mr. Browstone, Anything goes y, en menor medida, My Michelle.

Llegados a este punto, si estás tan cabreado como yo y tienes ‘apetito por destruir’, sigue las siguientes instrucciones:

  1.  Pon Welcome to the jungle a volumen alto
  2. Defenestra la crema de zanahorias en un cuenco de porcelana hortera
  3. Mastica guindillas frescas y crudas hasta que llegue la policía a detenerte.
  4. Intenta mantener la calma y que no se te ocurra frotar guindillas por los ojos de los representantes de la autoridad

¡Salud y gazpacho!

Entrañas del chef en salsa de humor negro

pasta roja y tapenade aceitunas

No, amable lector, no se marche. No hay nada de canibalismo en este plato. No se me ocurriría tal cosa. Es un sencillo plato de pasta con un tapenade de aceitunas negras, que se llama así en homenaje a una novela negra. Me explico:

Hace un mes, mi amiga Yanet Acosta publicaba su primera novela, ‘El Chef ha muerto’, y lanzaba, a su gente, el reto de elaborar recetas inspiradas en sus páginas. Devorados todos los capítulos de esa obra negra, urbana y canalla, se me ocurrió este plato digno de Ven Cabreira, el protagonista, si no se alimentara solo de fabada en lata.

En cuanto a lo musical, no me imagino a los personajes de la novela escuchando afilados riff de guitarra, ni complejos discos de jazz u otras rarezas. Por mi parte, las muertes misteriosas siempre me han evocado el sonido del violín. Ara Malikian es uno de mis violinistas favoritos, especialmente por esa actitud de puro rocanrol que tiene sobre el escenario y ante la vida,  pese a que a un virtuoso se le presupone más formalidad.

De su extensa discografía me quedo con ‘Lejos’ porque creo que armoniza con la novela, que lleva a sus personajes a varios países lejanos en busca de pistas sobre la misteriosa muerte del chef más importante del mundo.

Aquí dejo las pistas para resolver el plato:

Las entrañas del chef

  • Espaguetis (rojos) de ajo y guindilla. Yo he usado los spaghetti all’ aglio e peperoncino de la marca Dalla Costa.

La salsa de humor negro (tapenade de aceitunas negras)

  •  150 gramos de aceitunas negras sin hueso. Mis favoritas para esta salsa son de la variedad ‘Cacereña’.
  • Un diente de ajo
  • Dos cucharadas de alcaparras
  • Una cucharada de mostaza
  • 4 o 5 anchoas
  • El zumo de medio limón
  • Un poco de tomillo y romero
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra a placer, hasta conseguir la textura deseada

Introducir en un robot de cocina aceitunas, jugo de limón, ajo, alcaparras, mostaza, anchoas (troceadas), tomillo y romero. Procesar a velocidad baja o media. Incorporar poco a poco el aceite de oliva mientras se va haciendo el paté. Detener cuando consiga la textura deseada.

Para preparar la pasta, calentar abundante agua con sal y cuando empiece a hervir, cocer la pasta hasta que esté al dente. Con la que yo he utilizado, unos 10 minutos.

Servir la pasta en un plato mezclando con un poco de tapenade y a disfrutar pensando que son las tripas y vísceras de un chef mediático insoportable.

El tapenade que sobre puedes disfrutarlo con pan tostado, ensaladas de tomate, con cebolla y melva, aguacate, mozzarella, o con lo que dicte tu imaginación.

Ara Malikian - Lejos - En Spotify

Ara Malikian - Lejos

En cuanto a ‘Lejos’, el disco de Ara Malikian que he estado degustando mientras preparaba esta gastro-canallada, es una maravilla instrumental completa.

Si debo elegir una canción, me quedo con Carne Cruda, por tener un título con connotaciones gastronómicas y a cadáver animal. También disfruto mucho con los tangos Viejos Aires y Tango en silencio, donde Malikian logra sacar de su violín la melancolía de los bandoneones argentinos.

Y los tres primeros temas son fabulosos: Creo, Mil Tristezas y Brasil Sacrificado.

Salud y rocanrol