Conejo a la ischitana (con melancolía filosoviética)

Conejo a la Ischitana

Conejo a la Ischitana

Mi amiga Linda es de Ischia, una bonita isla de origen volcánico frente a la costa de Nápoles. Uno de los platos típicos de la zona es el conejo a la ischitana, que tiene toda una liturgia familiar, en la que la posición jerárquica de cada miembro da preferencia en la selección de la parte del conejo que acaba en cada plato. La parte preferida (y luchada) de las mesas de Ischia es la cabeza, pero a mi se me resbaló ‘accidentalmente’ al cubo de basura antes de marinar el resto del conejo.

En cambio, los testículos son un manjar, una delicia… y masticarlos es tan punk… Por eso vamos a preparar este plato escuchando una de las bandas más representativas del rock italiano: CCCP Fedeli alla linea, puro ‘punk filosoviético’.

Tanto CCCP como el conejo a la Ischitana son descubrimientos que hice, entre cervezas y vinos, en casa de Linda y Paco, rocanrolero de origen andaluz pero napolitano en actitud y formas.

Como todas las recetas de tradición familiar, hay cientos de versiones. La que propongo aquí está bastante extendida, pero yo le doy mi toque personal utilizando en el adobo vinos de Jerez: finos o manzanillas, normalmente.

Ponte el mandil y deja de pensar en los pobres testículos del conejo:

  •  Un conejo de un kilo o un poco más
  • 300 gr. de champiñones
  • 200 gr. de panceta cortada en tiras
  • 2 o 3 dientes de ajo
  • ½ kilo de tomates maduros pelados
  • Aceite de oliva

Adobo:

El conejo en su adobo

El conejo en su adobo

  • 75 ml. de fino de Jerez (vale cualquier vino blanco, pero uno barre para casa)
  • Salvia fresca
  • 1 rama de romero fresco
  • 1 cebolla pequeña y picada finamente
  • 100 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 guindilla
  • Sal
  • Pimienta

Cortar el conejo en trozos grandes. Colocarlo en una ensaladera con la cebolla, la salvia, el romero, la sal, la pimienta y la guindilla.  Después añadir el aceite y el vino. Se deja en adobo unos 15 o 30 minutos sin tapar. Mejor a temperatura ambiente, porque el frío de la nevera tiende a endurecer la carne de conejo.

Picar los champiñones, la panceta y los tomates. Calentar un poco de aceite en una cazuela. Saltear las tiras de panceta y los ajos enteros hasta que coja color. Retirar loa ajos e incorporar los champiñones. A fuego vivo calentar durante unos cinco minutos removiendo de vez en cuando. Añadir el conejo y el adobo (sin la salvia). Tras unos minutos incorporar el tomate y los ajos. Dejar a fuego fuerte sin tapar hasta que se evapore gran parte del líquido. Por último, bajar a fuego lento y dejar unos 30 minutos más. Devorar el conejo con las manos, usando un babero que mancharemos lo máximo posible.

CCCP - Affinità – Divergente (1986)

En cuanto a la música, mientras preparas el adobo y la posterior espera te recomiendo que escuches el primer disco de estudio de CCCP, Affinità – Divergente (1986) que como buen debut es crudo, fresco y contundente. Una vez enciendas los fogones recréate con  Epica Etica Etnica Pathos (1990), posiblemente mi disco favorito de CCCP. Es una grabación rara, compleja, con un ambiente lleno de ecos y los músicos tocando en directo. Pretensiones épicas, melancolía y reminiscencias soviéticas que supusieron el zénit de CCCP.

Salud y rocanrol

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4 thoughts on “Conejo a la ischitana (con melancolía filosoviética)

  1. Pingback: Conejo a la Ischitana

  2. Me alegra que te hayas atrevido con este plato tan importante y dominical, estoy seguro de que te has chupado los dedos. Lo de los champiñones y la panceta no lo he visto nunca, y lo de marinar la carne tampoco, aunque esto último debe de funcionar bien. Para mí, mejor con basílico que con salvia.
    Pero la auténtica gracia del invento está en hacerte una olla de bucatini (o de espaguetis), y condimentarla con la salsa para luego comerte el conejo de segundo.
    Y será por lo que es, pero este plato sí que se puede preparar escuchando a Peppino di Capri. Con CCCP, no lo veo, oye. Permíteme reproducir unas líneas de un tema suyo (del que traduzco sólo una palabra: ingoi=tragos), y que cada cual elija. Se titula Mi ami, y empieza así:
    “Un’erezione un’erezione un’erezione un’erezione triste
    per un coito molesto per un coito modesto per un coito moles-to
    Spermi spermi spermi spermi indifferenti
    per ingoi* indigesti per ingoi indigesti per ingoi indigesti

    Con esto, grito más fuerte que nunca
    ¡¡Salud y conejo!!

  3. Qué maravilla, qué maravilla…en mi familia se estila muchísimo lo de la jerarquía ante los guisos, lo cual lleva irremediablemente a que las mujeres de casa comamos poco más o menos aquellas partes más pequeñas y “feas” pero igualmente deliciosas. Será por éso que cuando una gasta mandil procura que todo se sirva en misma cantidad y tamaño…repeticiones aparte. En otro orden de cosas, a investigar toca sobre el punk de aquellos lares mientras ponga el conejo a macerar..

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