Pizza vegetariana, pero punk

Pizza Vegetariana

Sinceramente, se me ha hecho tarde y no tengo ganas de trabajar. Por eso, para hoy he elegido una receta muy, muy fácil y rápida. Ha costado tanto trabajo como a los Ramones componer una canción, pero el resultado es igual de sabroso. Por eso, y porque la sombra de San Juan es alargada y apetece playa nocturna, un directo frenético y contundente como el Loco Live es perfecto para preparar esta pizza.

La partitura, muy punk-rock:

  • Masa para pizza (hazla tú mismo si eres valiente)
  • Cebollas rojas
  • Calabacines
  • Tomates Secos (si están en aceite de oliva mejor. En caso contrario, sumérgelos un buen rato en un poco de virgen extra)
  • Queso de cabra
  • Nuez moscada
  • Orégano
  • Sal y Pimienta negra

La cantidad depende del número de comensales y del tamaño de la masa. También te sugiero que pongas más de unos y menos de otros según tus gustos.

Personalmente, me gusta con bastante tomate seco y queso de cabra.

En primer lugar pica finamente la cebolla y los calabacines. Saltea a fuego lento la cebolla en un poco de aceite de oliva virgen extra. Puedes usar el aceite sobrante de los tomates secos. Tras cinco minutos, cuando la cebolla esté tierna, añade los calabacines y saltea unos dos minutos más. Retirar del fuego y añadir sal, pimienta y nuez moscada rallada.

Sobre la base de la pizza extendida, reparte la mezcla de verduras salteadas. Cubre con los tomates secos troceados, el queso de cabra en dados y el orégano. Reparte un poco más de aceite de oliva sobre los ingredientes e introduce la pizza en el horno, previamente calentado a 200 grados, durante unos 15 minutos o hasta que esté crujiente.

Ramones Loco Live

Ramones - Loco Live (1991)

Y mientras preparas la pizza no dejes de menear el bullarengue con el Loco Live, el directo de los Ramones grabado en la sala Zeleste de Barcelona en 1991. Este es uno de esos discos que hay que escuchar en orden, de principio a fin, disfrutando los 33 melocotonazos que contiene. Aún así no puedo evitar tener predilección por Psycho Therapy, Blitzkrieg Bop, I wanna be sedated, Pet semetary, Sheena is a punk rocker, Surfing Bird, Creting Hop y la playera Rockaway beach.

Gabba Gabba Hey!!!

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Muhammara (crema de pimientos asados y nueces)

Muhammara

La muhammara es un mezze (entrante) de origen sirio pero común en la mayoría de países de Oriente Próximo. Es una crema untuosa que se hace a base de pimientos asados y nueces. Está riquísima, se prepara en menos tiempo de lo que dura un disco punk  y aguanta bien en el frigorífico hasta una semana.

Esta receta me trae a la mente una banda madrileña de world music que me tiene cautivado en los últimos tiempos. Se trata de ZooBazar, que han conseguido un estilo muy personal recogiendo influencias de las músicas de Oriente Próximo y del folclore de otros países bañados por el Mediterráneo.

Para preparar muhammara necesitas estos ingredientes:

  • Unos 250 gramos de pimientos rojos asados (Yo uso estos, pero vale cualquiera o puedes asarlos tú mismo)
  • 100 gramos de nueces
  • El jugo de medio limón
  • Un chorro generoso de granadina (la receta original lleva melaza de granada)
  • Aceite de oliva virgen extra al gusto
  • Un diente de ajo
  • Pimentón picante al gusto
  • Sal
  • Una cucharadita de comino molido (opcional)

En un robot de cocina (o batidora) picar en primer lugar el ajo y las nueces. Añadir el resto de ingredientes y batir hasta conseguir una pasta consistente, como un paté. Si no queda a tu gusto puedes corregir la textura con aceite de oliva o pan rallado, según si la quieres más fina o más gruesa.

Si antes de servirla dejas la muhammara, bien tapada, unas horas en la nevera, los sabores quedarán mejor acoplados. Puedes tomarla untada en trozos de pan de pita o en el tipo de pan que te guste, ligeramente tostado.

Zoobazar - UNO (2011)

Y para transportarte a los rincones más bellos del Mediterráneo Oriental sin salir de la cocina, pincha Uno (2011), el primer disco de ZooBazar. Me gusta de arriba abajo, en orden aleatorio o en el normal. Pero disfruto especialmente con Fun Faria, Último Koala, Getxo’s Moon y, en menor medida, Remember Tiki.

Salud y rocanrol

Sacos de espinacas y feta al ukelele

Sacos de Espinacas y Feta

Sacos de Espinacas y Feta

‘Ukulele Songs’, el nuevo disco de Eddie Vedder, sin ser una obra de arte me tiene enganchado y me pone los pelos de punta. Con rollo de crooner polinésico, su voz me llega hasta el tuétano, como en sus grabaciones más memorables con Pearl Jam. Es un disco sencillo, austero, intimista, perfecto para recuperar la sensación de relajación absoluta que solía darme la cocina.

Mientras lo escuchaba varias veces, me puse a hacer estos sacos de espinacas y queso feta acompañados con salsa de mostaza a las tres hierbas. Todas mis preocupaciones quedaron arrinconadas durante un buen rato. Una sensación que recuperaba después de mucho tiempo.

La compra:

  • Aceite de oliva virgen extra
  • Una cebolla pequeña picada fina
  • 300 gramos de espinacas
  • 200 gr. de queso feta
  • Dos cucharadas de queso Parmesano
  • 1 huevo + una yema de huevo
  • Un poco de nuez moscada recién rallada
  • Sal y pimienta negra
  • De 12 a 16 obleas medianas de empanadilla (también vale pasta filo o cualquier masa que te guste)
  • Mostaza a las tres hierbas (opcional)

Antes de empezar a cocinar saca las obleas de la nevera para que no se rompan cuando haya que manipularlas. En un poco de aceite pocha de 5 a 7 minutos la cebolla picada finamente. Añade las hojas de espinacas y cocina removiendo de vez en cuando hasta que el vegetal pierda casi todo el líquido y su volumen se reduzca considerablemente.

Mientras dejas enfriar las espinacas, precalienta el horno a 190 grados. Cortar el queso feta en dados pequeños y desmenuzar con la ayuda de un tenedor o las manos.

Batir un huevo con la nuez moscada, sal y pimienta. Juntar la mezcla con el Parmesano, el Feta y las espinacas. Dejar reposar unos minutos.

Poner en cada oblea una cucharada generosa de la mezcla y darle la forma de saco con ayuda de las manos. Cuando estén todos los sacos, batir una yema de huevo y decorar con un pincel de cocina las piezas obtenidas. Introducir en el horno a media altura y sacar cuando estén dorados: unos 20 minutos aproximadamente.

Están igual de buenos calientes o fríos. Los puedes acompañar con un poco de mostaza a las tres hierbas. Yo he usado una que comercializa Maille, pero puedes hacerla tú mismo triturando un poco de perejil, albahaca y la parte verde de una cebolleta con una cantidad generosa de mostaza de la buena.

Eddie Vedder 'Ukulele Songs' (2011)

Eddie Vedder 'Ukulele Songs' (2011)

Todo listo para disfrutar de una cena como la voz de Eddie Vedder: frágil e intensa.

Del disco, me quedo con las versiones: Tonight you belong to me (en dueto con Cat Power); Sleepless Nights (Everly Brothers); Can’t keep (Pearl Jam) ; y Dream a little dream. También disfruto con Longing to belong, You’re true y Goodbye

Y siendo sinceros, aunque reconozco que hay tener el valor de un tarado para grabar ‘Ukulele Songs’, es un disco para disfrutar y olvidar rápido. Como esta receta.

Salud y rocanrol

Conejo a la ischitana (con melancolía filosoviética)

Conejo a la Ischitana

Conejo a la Ischitana

Mi amiga Linda es de Ischia, una bonita isla de origen volcánico frente a la costa de Nápoles. Uno de los platos típicos de la zona es el conejo a la ischitana, que tiene toda una liturgia familiar, en la que la posición jerárquica de cada miembro da preferencia en la selección de la parte del conejo que acaba en cada plato. La parte preferida (y luchada) de las mesas de Ischia es la cabeza, pero a mi se me resbaló ‘accidentalmente’ al cubo de basura antes de marinar el resto del conejo.

En cambio, los testículos son un manjar, una delicia… y masticarlos es tan punk… Por eso vamos a preparar este plato escuchando una de las bandas más representativas del rock italiano: CCCP Fedeli alla linea, puro ‘punk filosoviético’.

Tanto CCCP como el conejo a la Ischitana son descubrimientos que hice, entre cervezas y vinos, en casa de Linda y Paco, rocanrolero de origen andaluz pero napolitano en actitud y formas.

Como todas las recetas de tradición familiar, hay cientos de versiones. La que propongo aquí está bastante extendida, pero yo le doy mi toque personal utilizando en el adobo vinos de Jerez: finos o manzanillas, normalmente.

Ponte el mandil y deja de pensar en los pobres testículos del conejo:

  •  Un conejo de un kilo o un poco más
  • 300 gr. de champiñones
  • 200 gr. de panceta cortada en tiras
  • 2 o 3 dientes de ajo
  • ½ kilo de tomates maduros pelados
  • Aceite de oliva

Adobo:

El conejo en su adobo

El conejo en su adobo

  • 75 ml. de fino de Jerez (vale cualquier vino blanco, pero uno barre para casa)
  • Salvia fresca
  • 1 rama de romero fresco
  • 1 cebolla pequeña y picada finamente
  • 100 ml. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 guindilla
  • Sal
  • Pimienta

Cortar el conejo en trozos grandes. Colocarlo en una ensaladera con la cebolla, la salvia, el romero, la sal, la pimienta y la guindilla.  Después añadir el aceite y el vino. Se deja en adobo unos 15 o 30 minutos sin tapar. Mejor a temperatura ambiente, porque el frío de la nevera tiende a endurecer la carne de conejo.

Picar los champiñones, la panceta y los tomates. Calentar un poco de aceite en una cazuela. Saltear las tiras de panceta y los ajos enteros hasta que coja color. Retirar loa ajos e incorporar los champiñones. A fuego vivo calentar durante unos cinco minutos removiendo de vez en cuando. Añadir el conejo y el adobo (sin la salvia). Tras unos minutos incorporar el tomate y los ajos. Dejar a fuego fuerte sin tapar hasta que se evapore gran parte del líquido. Por último, bajar a fuego lento y dejar unos 30 minutos más. Devorar el conejo con las manos, usando un babero que mancharemos lo máximo posible.

CCCP - Affinità – Divergente (1986)

En cuanto a la música, mientras preparas el adobo y la posterior espera te recomiendo que escuches el primer disco de estudio de CCCP, Affinità – Divergente (1986) que como buen debut es crudo, fresco y contundente. Una vez enciendas los fogones recréate con  Epica Etica Etnica Pathos (1990), posiblemente mi disco favorito de CCCP. Es una grabación rara, compleja, con un ambiente lleno de ecos y los músicos tocando en directo. Pretensiones épicas, melancolía y reminiscencias soviéticas que supusieron el zénit de CCCP.

Salud y rocanrol